Sin siembra no hay cosecha

El problema es que siempre estamos sembrando… sean cosas buenas o cosas malas; y cosecharemos gozosos o cosecharemos tristes. Pero siempre hay siembra y cosecha permanentemente.

Sin siembra no hay cosecha, ayer sembramos algo, hoy hemos sembrado algo, siempre lo estamos haciendo.

Cuando nos topamos con una bendición inesperada simplemente estamos cosechando.

Cuando nos topamos con una desgracia inesperada… simplemente estamos cosechando.

No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra.

Gálatas 6:7
Sin siembra no hay cosecha

Tenemos que ser conscientes que estamos sembrando permanentemente, nunca dejamos de hacerlo. Sembramos cada día cosas buenas o cosas malas.

En la vida cristiana sembramos fe o incredulidad, sembramos amistad o enemistad, en las relaciones con los demás, sembramos amor, odio o indiferencia; en los negocios sembramos esfuerzo, diligencia, inversiones o sembramos pereza, mal trato a clientes y malos productos o servicios.

En la vida cristiana sembramos pecado o sembramos santidad, es muy simple.

El que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna.

Gálatas 6:8

Siempre estamos sembrado, es inevitable. En la vida cosechamos lo que sembramos.

Debemos vivir con más cuidado, estando conscientes que la vida en sí misma es un campo de siembra permanente y a su vez, es una campo de cosecha permanente.

La mala suerte es cosecha, la buena suerte es cosecha. La bendición es cosecha, la maldición es cosecha, esto es así lo creas o no.

El que le suple semilla al que siembra también le suplirá pan para que coma, aumentará los cultivos y hará que ustedes produzcan una abundante cosecha de justicia.

2 Corintios 9:10

Debemos tener una actitud mejor hacia la vida, estando conscientes que todo se nos regresa sea bueno o sea malo. Si hacemos el bien cosechamos el bien, si hacemos el mal cosechamos el mal.

No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.
Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe.

Gálatas 6: 9-10

No nos cansemos de sembrar paz para cosechar justicia. Vivir en paz no tiene precio, el sentido de la vida debería ser vivir en paz

En fin, el fruto de la justicia se siembra en paz para los que hacen la paz.

Santiago 3:18

Seamos inteligentes, cada uno sabe qué le conviene, ¡simple!

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