Una fe sencilla

Jesucristo mostro una enorme sencillez en toda su estadía en la tierra, siempre fué humilde en extremo y no se dejó llevar por la opulencia que bien pudo haber tenido.

Sin embargo los cristianos contemporáneos somos tan distintos a Él. La sencillez no la encontramos ni siquiera en el diccionario, menos en nuestras vidas.

El no mintió, no se acomodaba a la injusticia, no era soberbio ni altivo, su misión era clara: Salvar lo que se había perdido. Dar su vida por cuantos en Él creyeran.

Nosotros sus “seguidores” somos tan distintos a Él, ¡¡por Dios!!

Nuestra copa rebosa de orgullo, nuestros ojos altivos llenos de soberbia y nuestro corazón alejado de Él.

Esta linda canción nos puede hacer refleccionar sobre nuestro actuar. Por favor: Imitemos a Jesucristo para poder agradarle, Él dió su vida por nosotros y nosotros al menos podemos intentar agradarlo día a día.

Señor: Danos una fé sencilla.

Dame una fe sencilla
como risa de niños cuando juegan
como gota de rocio que se rueda
como cruz de rústica madera

Dame una fe sencilla
que se siente a la mesa de los pobres
que se alegre de alegrar sus corazones
y que llore también con sus dolores

una fe así, parecida a ti.

Sencilla como fue a la tierra tu venida
como fueron tus historias campesinas
como fue tu hogar en palestina.

Dame una fe sencilla
para curar con esperanza la tristeza
para cantar por el perdón en esta guerra
para avivar el pabilo que humea.

Dame una fe sencilla
que no le da espacio a la mentira
que no logra acomodarse a la injusticia
y no calla a lo que sabe que da vidaaa…

una fe así parecida a ti

Sencilla como fue a la tierra tu venida
como fueron tus historias campesinas
como fue tu hogar en Palestina

Sencilla como tu mirada compasiva
como aquellas aldeas recorridas
como el amor que te llevo…

a dar la vida…

a dar la vida

A dar la vida.

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