Remordimiento en los cristianos

Muchos cristianos andan por la vida con la culpa de su pasado aún y cuando ya pidieron perdón a Dios y se sienten perdonados pero ellos mismo no se logran perdonar.

Se sienten culpables de algo que han hecho y a lo mejor Dios ya arrojó sus pecados a lo profundo del mar pero ellos todavia van y los recuperan.

Jesucristo llevó nuestros pecados pero los cristianos que no se perdonan a sí mismo van y los recuperan, eso es muy deprimente…

El llevó nuestras cargas y muchos vamos, se las quitamos a Cristo y vamos cargando nuestras propias culpas, las “desclavamos” de la cruz del Calvario y seguimos atribulados.

Si te sientes desdichado, cargado, culpable, tengo unos consejos:

1- Haz una introspección para saber que te ocurré.

Analiza tu vida, analiza que te sucede, que has hecho, porqué lo hicistes, qué hubiera pasado si fuera de otra forma, al final de cuentas recuerda sólo eres un humano; con errores, faltas y que no hay ni una sola persona que sea perfecta y sin pecado.

Compréndete un poco, entiéndete, acepta lo que pasó, supéralo con el tiempo; sí, date tiempo.

2- Si puedes, pide perdón a la persona que haz ofendido.

No hay pecado más poderoso que Cristo, si Él ya pago tu culpa, no tienes nada que pagar tú mismo.

Si enmendar las cosas de alguna manera te hace sentir mejor, entónces no esperes más y hazlo ! Tener paz interior es más importante que el orgullo.

Si no puedes pedir perdón, imágina que lo haces, imagina como sería y pidele perdón imaginariamente a la persona que has ofendido para liberar tu mente y tu conciencia, seguramente te sentiras mejor al hacerlo.

Comprendete un poco, se paciente contigo mismo.

3-Acepta el perdón que Jesucristo te ofrece.

Pide perdón a Dios seriamente una vez por tu pecado y no a cada momento.

Si pides perdón una y otra vez por tu mismo pecado es como que digas que no te ha perdonado la primera vez e insistes en que te perdone “de nuevo” eso no funciona así.

Jesús llevó tus pecados, los clavó en un madero, dió su vida por tí, todo eso una sólo vez y para siempre. Él te perdona, pero si no “sientes” el perdón es porque tú mismo no te perdonas.

En eso consiste en ACEPTAR el perdón de Dios.

Perdonarse uno mismo naturalmente puede ser un proceso largo algunas veces, date tiempo ! pero toma en cuanta algo: Dios sí te perdona. No hay pecado que la sangre de Cristo no pueda limpiar, si crees que tu pecado es más poderoso que Jesús, he ahí el problema !

Date una nueva oportunidad, perdónate y pide perdón a Cristo. Él ofrece llevar tus cargas y hacerte descansar.

Si necesitas oración y consejería no dudes en contactarnos, estaremos complacidos de poder ayudarte !

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