Mi hijo no es como yo

Mi hijo no quiere ser como yo ¿qué hago?

Si tu hijo o hija no quiere ser como tú, dale gracias a Dios ! Para qué necesita este mundo dos personas iguales ? es mejor que siga su propio destino y no que sea un clon tuyo; no lo desalientes ni danimes, apóyalo !

Si tu hijo tiene otros intereses, otros pasatiempos, otros gustos, otras metas y sueños, que bueno ! será una persona original como el mundo necesita. Si tú quieres que tu hijo sea como tú; a lo mejor no es más que orgullo. ¿te crees tan superhumano para que él tenga que imitarte?  ¿Crees que él no puede hacer las cosas mejor que tú?  ¿no confias en él?

No tiene nada de malo que quiera ser diferente a tí, no necesariamente te está diciendo que hicistes algo malo y que por eso quiere ser distinto. Simplemente sigue su instinto natural que DIOS le ha dado.

Si tu hijo cuenta con el carácter de ser único y diferente ¡que bueno! siéntete contento y espectante de la clase de persona en la que se convertirá.

Naturalmente no estamos hablando que tu eres un pastor por ejemplo y el se quiere convertir en un delicuente, ese es otro tema. Estamos hablando que desea estudiar algo distinto, trabajar en otra profesión, vivir un clase de vida diferente a la de sus padres, de eso es este artículo.

Muchos pastores añoran que sus hijos también sean ministros, pero recuerda que el llamado a servir es personal, no colectivo. Es similar a los médicos que desea que sus hijos sean también profesionales de la medicina.

Así que ya sabes, deja de juzgar a tus hijos, déjalos ser ellos mismo, no son la continuación de tu vida; ellos tienen vida propia y siempre y cuando no se alejen de Dios, todo estará bien.

Por otro lado; vive tu propia vida, la que elegiste vivir y deja que ellos vivan el plan que Dios ha trazado para ellos, no te interpongas. Vive en plenitud tu vida y ellos la de ellos.

No seas un tropiezo en su camino, sólo aconséjalo lo mejor posible, da un buen ejemplo y ellos por misericordia de DIOS son distintos y harán algo mejor a este mundo que tanto lo necesita.

No insistas en cambiar los hijos, mejor cambiemos nosotros como padres de actitud y RESPETEMOS a nuestros hijos e hijas dejándoles ser quien ellos quieren ser. Goza tu vida viendo en quién se convierten tus hijos.

El deber de los padres es simplemente saber educar, guiar y corregir a los hijos, mostrarles el camino, pero serán ellos los que decidan recorrerlo.

Portalcristiano.org

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