la salvacion no se pierde es por gracia

La seguridad eterna de la salvación

Te has preguntado si la salvación se pierde ? Tienes que estar seguro de tu salvación.

Aquellos que han sido elegidos por Dios, sustituidos en la muerte por Cristo y llamados eficazmente por el Espiritu Santo han alcanzado una posición en Cristo y un estado de gracia que no depende de circunstancias o condiciones humanas y que, por lo tanto, es eternamente inalterable (He. 10:14)

La elección que Dios hace de su pueblo los predestina para alcanzar salvación; siendo que éste es un decreto divino que no puede ser alterado aquellos que han sido predestinados alcanzarán infaliblemente aquello para lo que fueron destinados (Ro. 8:29-30).

La sustitución que Cristo logró en la cruz es una sustitución real y no supuesta, por lo tanto, los que han sido sustituídos no pueden más morir haciendo inválido el sacrificio del Señor. Sus culpas y sus pecados pasados, presentes y futuros han sido cancelados por la muerte del Redentor y poseen vida para la eternidad (Jn. 5:24, 6:39, 10:28-29; Ro. 11:29; Ef. 1:13-14; 1 P. 1:4-5).

Los resultados que el pecado produce en un incrédulo y en un creyente son completamente diferentes. Mientras que en el incrédulo producen muerte y condenación, en el creyente producen rompimiento de la comunión con Dios y, si se persevera en el pecado, castigo temporal (1 Co. 11:32).  Pero a causa de la elección de Dios que es producto de su libre voluntad, de la eficacia de los méritos e intercesión de Cristo y de la morada del Espiritu Santo, el creyente no puede perder su posición en el Amado aunque por causa de sus pecados incurra en el desagrado de Dios, contriste al Espiritu Santo y acarre disciplina para sí mismo.

No obstante, la simiente de Dios que está en él y la naturaleza del pacto de gracia volverán a despertar en él el dolor por el pecado, el arrepentimiento sincero y la confesión para su perdón y restauración (1º Jn. 1:9).

La doctrina de la seguridad eterna de la salvación en ninguna manera vuelve a los creyentes libertinos y disolutos, puesto que el que ha nacido de Dios posee una naturaleza que aspira por la santidad de Dios y por la comunión con él más que por los placeres engañosos del pecado.

Aquellos que escusándose en la doctrina de la seguridad eterna se lanzan a una vida mundana y rebelde demuestran por su misma conducta que jamás nacieron de nuevo y por lo tanto no fueron elegidos por Dios.

A causa que el creyente aún permanece la naturaleza pecaminosa heredada por Adán y de que sigue siendo blanco de las tentaciones del mundo y de satánas, debe ser muy cuidadoso en poner en práctica los medios necesarios para perseverar en la comunión con Dios y ser librados de pecados graves.

Es un tema controvertido, tú que opinas ?

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