La Santidad en los cristianos

La santidad en la iglesia cristiana

La santidad está tristemente casi en desuso, se ve como algo anticuado y una práctica casi perdida; lastimosamente ya no se predica de estos temas y no es popular hablar de santidad en nuestras iglesias.

Hoy está de moda la prosperidad solamente, las bendiciones, la cosecha sin siembra y sobre; está de moda el pecado.

“…Así como Cristo amó a la Iglesia, y se entregó a si mismo por ella, para SANTIFICARLA…a fin de presentársela a si mismo, una Iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese SANTA y sin mancha” (Efesios 5:27)

En nuestros tiempo ya no existe la consagración. Consagración con santidad prácticamente son sinónimos, no puede haber consagración sin santidad.

Santidad significa estar apartado para Dios. Los cristianos tenemos un uso diferente al resto de la humanidad y es que estamos apartados para glorificar y servir a nuestro Dios. Somos separados del resto de la población y deberíamos estar consagrados a nuestro Dios.

“La amistad con el mundo es ENEMISTAD con Dios, cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios” (Santiago 4:4)

“Asi que si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor” (2 Timoteo 2:21)

“Ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados” (1 Corintios 6:11)

La santidad es una decisión propia y un deber

La santidad comienza por el corazón. Todo cambio comienza desde adentro hacia afuera. Cuando alguien ha decidido seguir en SERIO a Dios, seguirlo de corazón; esta persona se propondrá no pecar. No será perfecto, eso jamás; pero luchará cada día valientemente por honrar y agradar a aquel que lo llamó de las tinieblas a la luz de Cristo.

“Limpiémonos de toda contaminación de la carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2 Corintios 7:1)

La santidad requiere trabajo duro y constante. Es dificil, pero es placentero agradar a Dios.

Las personas creyentes deben ser santas, la Iglesia que se va con Cristo, es una Iglesia santa.

“Seguid la paz con todos, y la SANTIDAD, sin la cual NADIE verá al Señor” (Hebreos 12:14)

Cuando Cristo levante a la Iglesia, no levantará una Iglesia llena de pecado, vanidades y mundanismo

“Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, LIMPIO y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos” (Apocalipsis 19:7-8)

“El que es injusto, sea injusto todavía; el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que ES SANTO, SANTIFIQUESE más todavía(Apocalipsis 22:11)

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