La pérdida de las oportunidades

Dios nos envía sus bendiciones a diario, algunas veces no las vemos; eso no significa que no estén ahí, simplemente no nos damos cuenta y a estas alturas ya hemos perdido algunas cuantas por omisión.

Algunas veces por lentitud, por negligencia, por desinterés o simplemente por falta de visión clara no hemos visto las maravillas que Dios nos ha enviado y seguimos clamando por un milagro que a lo mejor ya recibimos y no lo aceptamos porque estábamos tan ocupados orando que no vimos la respuesta…

El consejo es simple y sencillo: Estar alerta a las oportunidades que Dios nos envíe este día.

Que mejor que iniciar la mañana con una oración profunda, no necesariamente larga ni complicada ni religiosa, algo de lo más profundo del corazón con simpleza y amor, encomendar al Señor el día y luego los ojos y oídos bien abiertos para VER lo que Dios tiene preparados para nosotros HOY.

Dejemos el pasado atrás y no nos martiricemos con las oportunidades que hemos dejado escapar, aprendamos de esas tristes experiencias y hoy no desperdiciemos el tiempo sino que busquemos las respuestas de Dios a nuestras oraciones, a continuación unos breves consejos puntuales:

  1. Inicia la mañana con una oración sincera, simple y sencilla.
  2. ESCUCHA. Absolutamente todo el tiempo a todos, no cierres tus oídos a consejos de nadie, escucha todo y retén sólo lo que te convenga.
  3. OBSERVA. Dios puede responder de cualquier forma, no sólo como uno espera.
  4. ANALIZA. Estudia los sucesos del día, evalúa posibilidades, compara con la Biblia, no descartes nada, analiza absolutamente todo a lo mejor tenemos una oportunidad en frente y no nos damos cuenta.
  5. ACTÚA. Aprende a ser rápido para pensar, no demorar demasiado y luego pasa a la acción
  6. Termina el día con otra oración simple, sencilla, sincera y con mucho amor.

¿Has perdido oportunidades?

¿Cuál otro consejo añadirias?

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