La comprensión en la vida cristiana

Cuando no toleramos las faltas de los demás y cuando no tenemos tiempo ni paciencia para las demás personas nos hace falta amor o dicho en otras palabras comprensión.

En principio uno no puede a mar a las demás personas si no se ama primero uno mismo, tampoco se puede amar a las demás personas sino se comprenden y tampoco se puede amar a Dios sino se ama al prójimo;  veamos a continuación una serie de factores a tomar en cuenta.

  • Primero debemos amarnos a nosotros mismos

Jesucristo dijo: Ama a tu prójimo como a ti mismo. ¿Si no nos amamos a nosotros mismo, cómo podemos amar al prójimo? Entonces un factor a tomar en cuenta es que demos amarnos, aceptarnos, querernos y cuidarnos nosotros mismo para luego poder entregar amor a manos llenas a las demás personas.

Las personas que no se aceptan a sí mismas difícilmente pueden aceptar a las demás personas ya que siempre estarán juzgándolas o criticándolas.

Las personas que no se aman a sí mismas no pueden entregarse en amor a las demás personas (dicho sea de paso tampoco aman a los animales ni a las plantas) porque en su interior hay odio, rencor, desinterés por la vida lo que es igual a falta de amor.

  • Amor y comprensión son palabras afines

Cuando amamos tenemos la capacidad de comprender, sino amamos es súper fácil juzgar, criticar, creernos mejores, humillar a las demás personas, etc. Nadie que no ame puede comprender a las demás personas. Punto.

Comprensión me refiero a entender a las personas, comprender es saber perdonar, no creernos semidioses perfectos, sino mortales con la capacidad de amar, perdonar y olvidar.  El mundo necesita un poco más de tolerancia, un poco más de amor, un poco más de comprensión !

  • No tiene sentido negar la comprensión y el amor a los demás

Si tienes amor para ti mismo, si tienes la capacidad de comprender y entender a las demás personas, tienes la capacidad de pasar por alto la ofensa para evitar problemas, de no juzgar los pecados ajenos porque entiendes que tú también pecas (y yo) entonces tienes amor.

Negar la comprensión, es absurdo si hay amor, si no hay amor y lógico negar la comprensión a las demás personas, así que ya sabes… como tratas a los demás dice mucho de quién eres tú mismo en realidad.

  • Cuando amamos y comprendemos crecemos como personas

Crecemos porque nos amamos a nosotros mismo primeros, crecemos porque amamos a Dios amando al prójimo, crecemos porque no nos inmiscuimos en la vida ajena, simplemente no nos creemos perfectos y amamos y comprendemos lo que nos hace vivir una vida más libre de estrés y presión.

  • Amar y comprender es ser humilde

Si no amas es un gran problema que tienes que resolver porque en principio tampoco te amas a ti mismo y por ende tampoco puedes amar a Dios.

Una vez resuelto este punto, si ya te amas a ti mismo, amas a Dios y al prójimo, eso te hace crecer como persona, crecer en conocimiento de la vida y de quién eres, amar es ser tolerante, paciente y comprensivo con los demás.

Tolerar es saber que tú también tienes fallas, tú también cometes pecados ocultos, tú también ofendes a Dios de vez en cuando, y cuando comprendemos a los demás en otros palabras decimos: ¿Quién soy yo para juzgar? Eso es humildad.

Juzgar, creerte Dios, criticar, entrometerte en la vida de tu hermano, eso es orgullo; es como decir: ¿Porqué no puede ser tan santo como yo? ¿Porqué mi hermano no es tan perfecto como yo? Vaya ! yo sí que soy mejor que todos….. ¿comprendes?

  • Agrademos a Dios

Cuando nos ocupamos de nuestra vida agradamos a Dios, cuando tenemos paz mental y espiritual podemos agradar al prójimo, comprenderlo que no somos quiénes para dictaminar que somos mejores ó que estamos sobre los demás.

Cuando amamos agradamos al Señor, que es lo que El ha hecho, amarnos sin medida, aceptarnos, comprendernos, perdonarnos, darnos otra oportunidad de vida mejor.

Así que ya sabes, a partir de hoy tienes trabajo por hacer.

Ama a Dios sobre todas las cosas y ama a tu prójimo como a ti mismo.

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