consejos para predicadores

Consejos para predicadores de púlpito

Hay predicadores de casas, de plazas, de buses, de calles, de hospitales, de parques etc. Pero también hay predicadores de iglesias. No es lo mismo predicar en una parte que en otra.

Indistintamente si tienes el auténtico llamado de Dios al ministerio, o si lo haces por otras motivaciones como dinero, fama, popularidad, “vida fácil” etc. es muy importante tomar en cuenta algunos consejos para predicadores.

También es importante destacar que sea cual sea tu “titulo” de reverendo, apóstol, evangelista, profeta, pastor, maestro y demás; siempre es necesario hacerlo bien.

Consejos para predicadores del evangelio de Jesucristo

– Invita al Espiritu Santo a tu predicación

No se trata de dar una charla motivadora, ni una conferencia; se trata de exponer la Palabra de Dios con la solemnidad que eso representa. Sin la intervención del Espiritu Santo no habrá nada sobrenatural en tu reunión.

Si quieres que Dios toque los corazones de los oyentes tendrás que hacer algo más que gritos y algarabía; si quieres que los oyentes lleguen a los pies de Cristo, inevitablemente debes aliarte con el Espiritu Santo.

– Enseña algo a los oyentes

La mayoria de predicadores gritan, salta, dan puñetazos en el púlpito y hacen cualquier espectáculo pero no enseñan nada a los oyentes.

No se trata de gritar ni de hacer gran alarde de su conocimiento ni de su léxico, se trata de enseñar.

Jesucristo siempre enseñaba a las multitudes; enseñaba con sencillez, claridad, y verdad.

Los oyentes deben aprender, comprender y entender las sagradas escrituras, deben conocer cada día más a Dios y sus verdades, deben especializarse en su Señor y Salvador Jesucristo.

De nada sirve predicar una hora sino se aprende nada contigo, debes ENSEÑAR a la gente.

No se trata de inventar nuevas doctrinas o de enseñar algo “nuevo” al pueblo de Dios, sino en que conozcan, entiendan y comprendan las verdades bíblicas de Dios.

Si no eres capaz de enseñar a la gente con paciencia y sencillez, debes aprenderlo cuanto antes. Pero recuerda, debes enseñar la Biblia, no cualquier cosa sin importancia.

– Ten compasión

Jesucristo siempre mostró compasión por la gente:

Al verla, el Señor tuvo compasión de ella, y le dijo: No llores. (Lucas 7:13)

Entonces Jesús, llamando junto a sí a sus discípulos, {les} dijo: Tengo compasión de la multitud, porque hace ya tres días que están conmigo y no tienen qué comer; y no quiero despedirlos sin comer, no sea que desfallezcan en el camino. (Mateo 15:32)

Debes predicar con compasión a la gente. Muchos de tus oyentes se perderán en el infierno, debes tener compasión, muchos no creen en Dios, muchos tienen problemas, muchos otros están enfermos, afligidos, etc.

No te puedes dar el lujo de perder el tiempo, contar chistes, hacer una “conferencia” en lugar de enseñar con compasión, no puedes aprovecharte de tus oyentes e influir en sus mentes para tu beneficio.

Predicar en el tema más serio que existe y un payaso no es apto para hacerlo. Predicar es serio y un comediante frustado o un mal empresario que no tuvo éxito y se dedico al “pastorado” no está calificado para esta obra.

Debes tener el mismo sentir que Dios, tu corazón debe latir al ritmo del corazón de Dios.

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