orando

Como conocer la voluntad de Dios para mi vida

Es indispensable preguntarnos si estamos en la voluntad de Dios o no. Muchas veces queremos ser guiados por Él pero nos es difícil obedecer, otras veces decimos “sentir” la voluntad de Dios y estamos equivocados.

A continuación algunas consideraciones importantes.

Nosotros siempre estamos tomando decisiones, y es importantísimo no equivocarnos demasiado; si bien de los errores se aprende, pero no podemos andar por la vida comiendo errores muy seguido y menos atribuyéndoselos a la voluntad Divina.

Busca su voluntad en todo lo que hagas y Él te mostrará cuál camino tomar. Proverbios 3:6 

Cada vez que debamos tomar decisiones trasendentales y serias (no cuál calle tomar, cuál autobus tomar, qué comer en la cena, etc.) sino decisiones serias e importantes como con quién casarse, o saber si Dios me está llamando al ministerio ó es un deseo propio, etc.  Podemos tomar a Dios en cuenta para saber qué nos conviene mejor como cristianos e hijos suyos que somos.

La voz de Dios rara vez vendrá audible o de una forma sobrenatural, no es lo habitual; la mayoria de las veces tenemos que ser inteligentes, sabios, tener cordura y sobre todo sentido común.

Algunos parametros a tomar en cuenta:

1- No tiene que estar en contra de la Palabra de Dios.

Cualquier decisión que esté en contra de la Palabra de Dios está descalificada desde un principio. Dios no puede contradecirse, y su Palabra es la guia más segura para caminar, debe ser luz a nuestros pasos.

Si lo que quieres está en contra de la Biblia, puedes descartarlo automáticamente, así de simple.

Si no te interesa la Palabra de Dios a lo mejor no eres cristiano nacido de nuevo, y por ahí debes comenzar.

La voluntad de Dios tiene que estar aprobada por su Palabra

2- Usa el sentido común.

Muchas veces debemos tomar decisiones por sentido común. No siempre debemos consultarle a Dios.
No puedes preguntarle a Dios si te tiras de una avión sin paracaidas si acaso Él te recogerá. Es absurdo.
No puedes decir que la “voluntad de Dios” es que le prendas fuego a tu casa o que cometas abusos o actos desonestos, nada de eso. Usa el sentido común.
Nada que viole las leyes terrenales puede estar de acuerdo con la voluntad de Dios.
Nada que ofenda a tu prójimo puede estar dentro de la voluntad de Dios, usa la lógica.

3- No prenguntes tanto y mejor obedece.

Si ya sabes cuál es su voluntad, está de acuerdo con la Biblia y también tiene lógica y sentido común, pero no te gusta. Entonces el problema es de OBEDIENCIA.
La necedad nos hace seguir prenguntando, a lo mejor Dios se ha equivocado.

Señor: Es tu voluntad que me case con la esposa de mi mejor amigo? Será tu voluntad que abandone a mi familia para crear una nueva ? Ese negocio de fama fama, es tu voluntad que lo abra ?

En fin…. la lista de tonterias puede seguir.

Cuando sabes cuál es la voluntad de Dios, simplemente obedece.

La obediencia es la parte más difícil de saber cuál es la volunta de Dios para mi vida.

Algunas veces quisiéramos que fuera diferente, según nuestra conveniencia, pero ahí es cuando toca demostrar el amor hacia nuestro Señor obedeciendo.

No necesitas dirección, necesitas obediencia.

4- Toma decisiones por tu propia cuenta

Muchas veces es más “fácil” echarle la culpa a Dios y excusarnos para NO tomar decisiones serias. Cuando las opciones son dificiles o no nos conviene, es fácil meter a Dios y tratar de evadir nuestra responsabilidad de tomar decisiones.

No todo depende de Dios, también podemos actuar por nuestra sabiduria basada en la Palabra de Dios. Tenemos que hacernos responsables de nuestro destino, nuestras acciones y nuestra vida.

No podemos andar preguntándole TODO a Dios. Tomemos la responabilidad que nos corresponde y tomemos decisiones por nuestra propia cuenta.

Podemos preguntarle a Dios cuando en verdad sea necesario y en verdad no sepamos qué hacer.

5- La respuesta está en la oración.

Nada se consigue sin oración. El mejor momento y lugar para estar en sintonia con Dios es la oración. Esta no puede ser sustituida por nada. La oración es indispensable y básica en la vida del creyente.

No puedes conocer la voluntad de Dios sin haber orado sinceramente y de corazón.

Así que ya sabes: Toma a Dios en cuenta en tus decisiones trasendentales, (no triviales), debe de estar de acuerdo con su Palabra, acepta tu responsabilidad (no se lo dejes todo a Él) y búscale en oración.

Si buscas seriamente a Dios, lo encontrarás.

Compartelo, a lo mejor le sirve a alguien…

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